Primer Salto Literario por Andrés Hernández : "Dublinesca" De Enrique Vila-Matas



Este fue el primer salto a la literatura que di durante mis vacaciones en las Islas Canarias. Era el momento perfecto para empezar a leer un regalo que me hizo mi padre hace algún tiempo junto con otras cosillas que no vienen al caso.

Volviendo al primer salto literario, este libro maravilloso me dejó realmente conmocionado por la manera como relata la historia más que la historia en sí misma. Se trata de un viejo editor llamado Samuel Riba que se encuentra en el final de su vida y de su carrera. Sin dinero, olvidado por el mundo de los escritores, editores y artistas decide convertirse en un “hikikomori” (aquellos que sufren de un aislamiento social agudo tras los ordenadores, internet y video juegos online)… En un anacoreta, amargado, gruñón y malhumorado viejo solitario que tras haber dejado el alcohol y los encuentros sociales con el mundo del arte. La bebida la deja por razones de salud y no por su propio gusto.
Su amada y paciente mujer Celia es su piedra angular que lo mantiene vivo y bajo estrictas condiciones para evitar su recaída al alcoholismo. En el fondo ella siente mucha tristeza por él y por su manera de vivir tan desgraciada e inundada de autocompasión.

Un viaje a Lyon para dar una conferencia a la que nunca apareció porque se sintió mal atendido al no haber nadie a su espera en el aeropuerto lo hizo encerrarse en un cuarto de hotel. Allí en medio de su soledad se dedica por un momento a escribir una teoría literaria que luego el mismo destruye porque siempre ha odiado los pretensiosos que la escriben. A su regreso de aquel fatídico viaje donde da vida y por último asesina a su teoría literaria visita a sus padres, los cuales le interrogan sobre lo que ha acaecido durante su estancia en Lyon. Con rabia decide no contar lo que sucede pero se le ocurre inventarse un viaje a Dublín para dar un salto literario al mundo anglosajón y dejar a un lado las tendencias literarias francesas que empieza a repudiar por saturación.

Prepara el viaje y convence a sus amigos a acudir al día de “Bloomsday” haciéndolo acercarse de lleno a los literatos irlandeses como James Joyce y su obra Ulises, Beckett y Yates. En aquel viaje decide que debe encontrar aquel autor maravilloso que nunca pudo editar.

Después de este viaje regresa a Barcelona y decide que debe volver a Dublín en busca de este escritor genial que no logró conocer durante su carrera. Alquilan un viejo apartamento en Royal Canal, que fue uno de los sitios donde vivimos en Dublín mi mujer y yo. (Para hacerles una idea de este sitio, está lleno de pubs de mala muerte, las palomas caen del cielo electrocutadas cuando se posan en el cableado eléctrico y por supuesto no falta la población de mujeres en pijama que van de compras al supermercado Tesco).

En el cementerio de “Glasnevin” cercano una figura que le recuerda la imagen de Samuel Beckett cuando era joven, el cual descubre que era un chaval de la zona llamado Malachy Moore, a quien matan semanas después en circunstancias desconocidas. Por cuestiones del destino y de la vida, Ribas recae en el alcohol (muy fácilmente se caen en malos vicios en esta ciudad de perdición y pecado… No lo culpo) y termina acudiendo al entierro del chaval desconocido con aspecto de escritor después de que Celia decide abandonarlo para siempre. El funeral es entre otras el ritual para enterrar la era de Gutenberg, o sea la era de la imprenta la cual sería reemplazada por un libro online gigantesco llamado internet.
Tiene un final abierto y deja unas horas pensativo. Hace muchas referencias a autores, escritores y artistas que desconozco. Como les he dicho anteriormente, no soy un gran conocedor de la literatura, pero nunca es tarde para involucrarse un poco… Cuando el trabajo lo permite.
Frases que me inspiraron:

“Todo ser humano lleva dentro de sí una cierta cantidad de odio hacia sí mismo, es algo que tiene que ser transferido a otra persona, y a quien puedes transferirlo mejor es a la persona que amas”.

Esta frase es cruda y es muy real… Por eso el abuelo de Belén le decía a ella cuando era chica: “Quien bien te quiere te hará llorar”.

“No existen amistades sino momentos de amistad”.

Para terminar les comento: si son amantes de la literatura pura y dura, este libro les encantará. Como he dicho anteriormente, lo importante no es la historia sino la manera como la escribe que es bellísima. El personaje de Riba es para mi gusto detestable pero a la vez lo llegas a entender y a amar. Porque en el fondo, todos somos un poco como él.

Escrito y redactado por Andrés Hernández

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